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Viajero prevenido vale por dos
(easyviajar.com) Adquirir un visado, vacunarse, encontrar la mejor tarifa e informarse de la seguridad del destino son algunos pasos a seguir para no llevarse sorpresas ingratas al viajar. Y es que las vacaciones sin imprevistos saben mucho mejor. Easyviajar.com te presenta esta semana diez ideas para tus preparativos del viaje, para que cuando comiencen tus merecidas vacaciones las disfrutes al máximo, sin llevarte ningún chasco. ¡Toma buena nota!
El mejor precio para viajar
A la hora de programar un viaje, el presupuesto es un importante factor a tener en cuenta, sobre todo en estos tiempos que corren, con la crisis azotando. Por eso merece la pena tomar algo de tiempo para informarse sobre las tarifas del hotel, el vuelo o el paquete vacacional que más encajen con nuestros deseos. Una buena idea es reservar con antelación e incluso adquirir el viaje algunos meses antes de la salida, ya que a veces nos podemos ahorrar hasta un 70%. Pero sin lugar a dudas, la mejor manera para encontrar los mejores precios para viajar es consultar los comparadores de viajes, unas herramientas cada vez más en auge entre los viajeros que permiten cómodamente conocer las tarifas más atractivas que ofrece el mercado. Además de contenidos de alta calidad, Easyviajar.com ofrece precisamente este instrumento para comparar las mejores ofertas en vuelos, hoteles, coches y paquetes: ¡todo lo necesario para las vacaciones! El usuario tan sólo debe seleccionar las fechas y el destino deseado, y acto seguido encuentra un completo listado de propuestas (aerolíneas, compañías hoteleras, empresas de alquiler de coches y agencias de viaje online) del producto del viaje deseado. Después tan sólo debe escoger la tarifa que más se ajusta a su presupuesto para finalmente adquirir el billete de avión, noche de hotel, coche de alquiler o paquete vacacional en la compañía elegida. Es decir, tan sencillo como nuestro lema: Todo para viajar en un click.
¿Qué tiempo hará?
Nada tiene que ver el verano de Sevilla con el de Bilbao y así sucede con otros puntos del planeta en los que no por ser julio o agosto gozan de un sol espléndido, y no por coincidir con la Navidad lucen copos de nieve en sus calles. El tiempo que nos espera en el destino es un factor muy importante no sólo para saber qué llevar en la maleta sino también para programar las actividades a realizar en la escapada. Además, conviene saber si el destino elegido se encuentra en época de lluvias, monzones o huracanes en la fecha de nuestro viaje. Easyviajar.com te recomienda consultar fuentes de información meteorológica, así como informarte sobre las características estacionales del país. Visitar el desierto de Túnezo Egipto en pleno mes de julio no es recomendable por las altas temperaturas que desde muy temprana hora se registran en estos lugares, si bien en estas fechas se pueden disfrutar unos días muy agradables en las costas (el Mar Rojo o el Mediterráneo). Otros países africanos como Kenia y Tanzania ofrecen su mejor momento en enero y febrero, con un clima seco y cálido, mientras que en los periodos de marzo-mayo y octubre-diciembre registran numerosas lluvias. El Caribe, un paraíso terrenal de cocoteros y arenas blancas, es un destino idílico también en cuanto al clima se refiere a excepción del otoño (sobre todo en octubre), cuando existe riesgo de encontrarse con un huracán. En cuanto a los países asiáticos, la estacionalidad depende del país elegido y de la zona geográfica de éste. En el caso de Vietnam es preferible visitar el norte durante nuestro verano, y el sur en meses como noviembre o diciembre ya que las temperaturas son más agradables. Durante nuestro verano es una buena idea visitar Indonesia, pero no así India (por ser época de lluvias y monzones).
El papeleo del viaje
¿DNI, pasaporte o visado? Antes de volar fuera de España no basta sólo con comprar el billete avión, sino que hay que tener en cuenta la documentación que debemos llevar con nosotros al llegar a un nuevo país. Para viajar por los países del llamado «Espacio Schengen» solamente es necesario presentar el DNI antes de tomar el avión gracias al acuerdo europeo con el mismo nombre que suprime desde 1986 los controles en las fronteras interiores de la Unión Europea. En este espacio se incluyen casi todos los estados de la UE (salvo Bulgaria, Rumanía, Chipre) y algunos terceros países (Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein). Para viajar a países fuera de la UE sí es necesario hacerlo con pasaporte (con vigencia superior a seis meses desde la fecha del viaje) y en algunos casos con visado. Viajar a Isla Mauricio, Seychelles o Bahamas ya no requiere visado (dese 2009). En cambio, para viajar a Egipto, entre otros países, es obligatorio (cuesta 30 dólares), así como para Cuba (55 euros) donde además desde el 1 de mayo de 2010 es obligatorio ir acompañado de un seguro de viaje y médico. En otros países donde no es obligatorio este último seguro, sí es recomendable realizarlo para evitar alguna mala sorpresa. Otro documento a tener en cuenta al viajar a terceros países es el carné de conducir internacional si se va a utilizar el coche en el destino. Este permiso tiene carácter temporal y se expide en jefaturas provinciales y locales de Tráfico. Tiene un coste de unos 9,5 euros y para obtenerlo es necesario ser titular de un permiso de conducción vigente.
Vacunas: más vale prevenir que curar
Antes de viajar a países en vías de desarrollo o tropicales conviene acercarse a un centro de vacunación para prevenir posibles enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla o el dengue, entre otras. Lo ideal es acudir a un Centro de Vacunación Internacional (en España hay alrededor de medio centenar) al menos un mes y medio antes del inicio del viaje ya que hay vacunas que requieren antelación para ser efectivas. Asimismo, tal y como recomienda el Ministerio de Sanidad, al volver del viaje ha de informarse al médico de cualquier síntoma que pueda estar relacionado con una enfermedad ya que algunas de éstas no se manifiestan de forma inmediata. También relacionado con nuestra salud, otro importante detalle a tener en cuenta es la precaución en los alimentos y bebidas que tomamos en el viaje, puesto que la alimentación es la causa más frecuente de la enfermedad en el viajero. Lavarse las manos con frecuencia para evitar infecciones; beber agua embotellada, evitar el consumo del hielo o productos crudos, así como consumir lácteos debidamente higienizados son otros consejos que Sanidad recuerda a los viajeros de países exóticos.
¿Qué se cuece por nuestro destino?
No hay nada peor que enterarse a la vuelta de un viaje que muy cerca de nuestro lugar de estancia se celebraba un importante acontecimiento. Un festival de teatro internacional, una feria de artesanía, un campeonato de mus, una maratón o un desfile de caballos, para eventos los colores, pero más vale estar prevenido para sacarle el mayor partido al viaje. Para que no te pierdas detalle en tu escapada, te recomendamos empaparte a fondo la agenda cultural del país o ciudad elegidos. Esta información está disponible tanto en las oficinas de turismo como en las páginas web de éstas. Por supuesto no hay que olvidar las guías turísticas, tanto off como online, donde además de una descripción general del lugar se incluyen los acontecimientos recomendados para el visitante. En este sentido, conviene siempre visitar los medios online por la frescura de la información y evitar posibles sinsabores de acudir a un evento que desde hace años no se celebra. Te recomendamos visitar las Guías de País de Easyviajar y nuestro apartado Actualidadespara conocer la información más útil de tu destino elegido.
Cómo ir (de la mejor forma)
En nuestras vacaciones, llegar al destino puede ser un camino de rosas o un auténtico calvario. Para que esto último no suceda, es recomendable antes de adquirir el billete analizar la mejor vía de comunicación para alcanzar nuestra meta. Para ello es importante comprobar si hay vuelo directo, si nuestro aeropuerto de llegada es el más cercano a nuestro hotel; si en caso de hacer escala el aeródromo dispone de servicios de autobús entre una terminal y otra, es decir, mirar con lupa cada tramo de nuestro desplazamiento para evitar imprevistos, la pérdida del avión y, por supuesto, ahorrar tiempo. Además, no hay que olvidar las restricciones relacionadas con la seguridad de los vuelos. Desde 2006, la UE adoptó la normativa que impide a los pasajeros llevar en el equipaje de mano más de un litro de líquidos, geles o aerosoles obligando a que esta cantidad se divida en envases de 100 mililitros y dentro de una bolsa de plástico transparente. Esta medida, cuyo fin es prevenir ataques terroristas, culminará en el año 2013, según lo previsto, cuando se espera que los aeropuertos europeos cuenten con la tecnología necesaria para detectar sustancias explosivas en los controles. Sin abandonar el aeropuerto, el viajero prevenido ha de tener en cuenta a la hora de hacer su maleta que desde 2010 varias aerolíneas (Iberia, Air Europa y Spanair, entre otras) cobran entre 50 y 60 euros por la segunda maleta facturada a los pasajeros de corto y medio radio.
Empaparse de la prensa y leer la letra pequeña
Revueltas callejeras, enfermedades de reciente aparición, catástrofes climáticas o accidentes aéreos son algunos hechos imprevisibles que si acontecen en nuestro lugar de vacaciones elegido pueden amargarnos el viaje, o directamente suponer la cancelación de nuestro programa. Por ello es conveniente estar al día de la actualidad del país de nuestro viaje, y por supuesto prestar especial atención a todo lo relacionado con la zona concreta de los lugares que componen nuestra visita. Consultar los periódicos y otro medios de comunicación para conocer la situación actual del país elegido es una buena idea antes de emprender la marcha. Asimismo, es importante informarse de la política de cancelación de la compañía emisora del vuelo, hotel o paquete adquiridos, ante posibles anulaciones. En este sentido, conviene leer toda la letra pequeña del programa, donde el viajero puede conocer si están incluidas las excursiones, las bebidas en la comida y los traslados del aeropuerto al avión, entre otros servicios que son de agradecer durante las vacaciones.
Ojo avizor
El despiste es uno de los peores errores que se pueden cometer en el viaje puesto que este fallo puede jugar muy malas pasadas. Además, en la distancia, muchas veces los problemas se magnifican. La pérdida de un pasaporte o del dinero; el extravío de una maleta o equivocarse de parada en un tren son capítulos que pueden aguar las vacaciones y que, aunque a veces no dependen del propio viajero, sí se pueden evitar en parte teniendo cuidado y prestando atención.
Fotocopiar el pasaporte o el DNI es una tarea que no supone mucho tiempo y que en caso de pérdida de la documentación nos puede ahorrar algún susto. Por supuesto, conviene estar ojo avizor con nuestras maletas, tanto aquellas que se facturan como las de equipaje de mano, para evitar pérdidas o cualquier otra sorpresa de mal gusto. Conviene estar atento y no perderlas de vista, especialmente en lugares como el aeropuerto o las estaciones, donde muchas veces el viajero tiende a ser más despistado.
Cuidado con el money, money
Antes de llegar al destino, conviene averiguar cuál es la moneda del país y su equivalencia con el euro para conocer con seguridad el precio de aquello que se adquiere en el viaje. Asimismo, el viajero debe prestar especial atención al lugar donde guarda el dinero para evitar pérdidas o robos y con ello ahorrarse una buena faena. Un monedero con cremallera guardado bajo la ropa es una buena idea para llevar el dinero.
Conviene igualmente no exagerar con el las monedas y los billetes sueltos que se lleve encima y asegurarse de tener fondos en la tarjeta de crédito por lo que pueda pasar. Entre cambiar el dinero en origen o en destino no suele haber mucha diferencia, si bien sí suele haberla (y bastante) entre cambiarla en un banco y en la recepción del hotel, donde normalmente suele haber una más alta comisión que en oficinas de cambio o entidades bancarias.
Do you speak spanish?
El inglés y los idiomas en general son «la cruz» de muchos españoles. Sin embargo, a pesar del nivel que se tenga, el acento o la poca idea de la lengua de Shakespeare, no hay por qué renunciar a viajar. Eso sí, es imprescindible conocer al menos un vocabulario básico no sólo para moverse de un lado a otro («Preguntando se llega a Roma»), sino también por una cuestión de supervivencia o sencillamente por lo que pueda pasar. En el mercado existen numerosas guías especializadas (como las de Anaya «Idiomas para viajar») que suponen una valiosa herramienta de lenguaje para hacerse comprender en el lugar elegido de las vacaciones. Asimismo, muchas guías turísticas incluyen un glosario con los términos más importantes relacionados con el viaje que permiten preguntar por una calle; pedir un plato en un restaurante o presentar una queja en caso de extravío de un documento. También se puede llevar en la maleta un pequeño diccionario que posiblemente nos saque de algún aprieto. Además del inglés, es recomendable aprender algunos términos del idioma del país, como «gracias», «hola», «adiós» «por favor», que son muchas veces palabras mágicas para hacer más grata la estancia.





