By A Web Design
Científicos evalúan fauna de Galápagos
Ecuador, (eltelegrafo.com.ec) Aproximadamente 200 lobos marinos de las islas Galápagos han sido evaluados por científicos nacionales y extranjeros con el fin de elaborar una base de datos que permita determinar posibles amenazas y enfermedades, especialmente en los animales más jóvenes.
Los exámenes se realizan tanto en el aspecto físico externo como interno, se evalúa el peso, medidas morfométricas, se toman muestras oculares, de sangre, heces y de otra índole.
“Esto nos brinda información acerca de cómo se encuentra el desarrollo de un individuo”, señala Marilyn Cruz, responsable del laboratorio de epidemiología, patología y genética Fabricio Valverde, del Parque Nacional Galápagos.
Las muestras se están recogiendo de las especies Zalophus wollebaeki y Arctocephalus galapagoensis, que a decir de Cruz son las más vulnerables de la zona y cuya población alcanza hasta los 25 mil individuos en todo el archipiélago.
Para este monitoreo se cuenta, además, con la colaboración de un laboratorio mexicano, a fin de obtener datos más reales, hacer una evaluación de ADN, inmunología y determinar la posible presencia de parásitos que puedan desencadenar una epidemia.
“Con esta línea base se podrá evitar enfermedades a futuro”, enfatiza Cruz.
En ese sentido, la representante asegura que este tipo de evaluaciones es fundamental para marcar lineamientos de prevención, pues “no se puede esperar a que haya una alarma epidemiológica, enfermedades o animales muertos para actuar”, advierte.
En la actualidad se examinan las muestras de 70 lobos marinos en estadio de cachorros y juveniles, de la especie Zalophus wollebaeki de las islas Santa Fe.
“Esta zona se puede considerar como la de mayor preocupación porque existe más contacto de la gente con las especies”, subraya la especialista.
Con la información que se obtenga de cada isla, se podrá realizar también un esquema comparativo de la situación de las especies en cada zona.
A pesar de que en los primeros resultados de las muestras, hasta el momento, no se ha evidenciado ningún tipo de amenaza por parásitos, se deberá esperar hasta marzo para que los resultados que se enviaron a laboratorios en el exterior determinen que la situación de estas especies es normal.
Mientras, las evaluaciones realizadas a lobos marinos que fueron encontrados muertos indicaron que las causas fueron naturales.
“En el caso de los cachorros, su muerte fue porque la madre los abandonó. Los otros, murieron por vejez”, señala el biólogo Eduardo Espinoza.
Generalmente, las madres se alejan de sus crías para buscar alimento y estos mueren por la separación.
En ese sentido, explica que los lobos marinos son cachorros hasta el año de vida, en tanto que su ciclo vital se puede extender hasta los 30 años y son parte fundamental de la cadena alimenticia en el archipiélago.
Están considerados predadores tope, por lo que su vulnerabilidad podría alterar el equilibrio del ecosistema marino de las islas.
Una de las causas que afecta comúnmente a los lobos marinos es la presencia del fenómeno El Niño. “En este periodo mueren muchas de estas especies porque viven cerca de las playas”, sostiene Espinoza.
La muerte también se da entre la población de lobas marinas que quedan preñadas muy jóvenes, lo cual las afecta al momento de parir.
Al igual que los cachorros, que constituyen el alimento de ciertas aves, como los gavilanes, explica el biólogo.
Por su lado, Espinoza aclara que esta es solo la primera fase del proceso de investigación y el siguiente paso dependerá de los resultados finales que dejen los exámenes. Se tiene previsto continuar en las islas Fernandina y Seymour Norte.
El hecho de que los resultados rápidos hayan presentado un cuadro favorable para las especies, evidencia el esfuerzo de conservación por parte, no solo del parque, sino también de los pobladores de las islas, afirma Cruz.
El director (e) del Parque Nacional Galápagos, Sixto Naranjo, señala que el Ministerio del Ambiente ha sido de gran apoyo para estos trabajos ya que ha venido realizando monitoreos para garantizar el estado de salud, no solo de estas especies, sino también de aquellas más sensibles.
En 2009, esa cartera de Estado invirtió alrededor de 600 mil dólares para investigación de especies endémicas, de los cuales 150 mil se destinó solamente a lobos marinos, dice Naranjo. Se espera que para 2010 se asigne una cantidad similar.
Además de los lobos marinos, a través del apoyo de la Fundación Charles Darwin, se está monitoreando el estado en que se encuentran las tortugas marinas, principalmente en el aspecto reproductivo, pues esta especie está en riesgo a causa de la pesca incidental.
“La tortuga verde es una de las que más anida en esta zona, principalmente en esta época del año”, manifiesta el especialista.
Un proceso similar, con fines conservacionistas, se realiza con los tiburones y especies emblemáticas del archipiélago, como los piqueros y albatros, en cuanto a aves.
Dentro de este plan se incluyen mensajes educativos, a fin de que todos cuiden el medio en el que viven y las especies que los rodean.
“Si bien es cierto el crecimiento poblacional en Galápagos trae consigo una serie de factores, no es un problema hasta el momento”, manifiesta Cruz.
Esto es un efecto de los trabajos de educación ambiental en los que se enfoca el parque.
Para los primeros meses de este año, los técnicos del parque y del laboratorio realizarán una planificación para avanzar a otras islas y continuar las evaluaciones con otras especies endémicas de las islas.
Para el último trimestre de este año se prevé la realización de un seguimiento con los lobos marinos.





