Nueva marina junto al hotel W Barcelona
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Barcelona, (expansion.com) Barcelona acelera la apertura de su frente marítimo a la ciudad. El W Barcelona, más conocido como hotel vela, se completará con la contrucción de una nueva marina, con 250 amarres y otras tantas marinas secas para guardar las embarcaciones. La inversión del proyecto podría ascender a 30 millones.
La infraestructura se situará en la parte norte del W, que ayer se inauguró oficialmente y está gestionado por la cadena Starwood. El presidente del Puerto de Barcelona, Jordi Valls, explicó que la marina se licitará a finales de año para que una empresa privada financie el proyecto y obtenga la concesión durante un periodo de 30 años. Valls avanzó ayer que el proyecto podría incluir capacidad para recibir barcos de gran eslora, con longitudes superiores a los 15 metros.
El Puerto de Barcelona también quiere mejorar las conexiones con transporte público y las infraestructuras del Passeig de Joan de Borbó para hacer más accesible esta zona a la ciudad.
Nova Bocana, propietaria del W Barcelona, completará la zona de ocio con la apertura de siete restaurantes junto a la arena y convertirá el final de la playa en un zona exclusiva de camas gigantes y tumbonas diseñadas por Custo Dalmau (ver EXPANSIÓN del 17 de febrero).
En la presentación en sociedad del hotel barcelonés, el presidente de la cadena Starwood para Europa, Asia y Oriente Medio, Roeland Vos, explicó que a la apertura del W Barcelona se sumarán las de otros hoteles en París, Milán y Atenas, entre otras ciudades del mundo.
W Hotels Worldwide, que pertenece a la cadena Starwood, prevé duplicar su presencia en el mundo de aquí al año 2011 con aperturas en Londres y San Petersburgo antes del verano.
El director de W Barcelona, Richard Brekelmans, explicó que, pese a la dificultad que supone poner en marcha un proyecto de estas características en plena crisis, el establecimiento ha registrado buenos niveles de ocupación, aunque no facilitó datos.
Los responsables del hotel señalaron también el esfuerzo de crear más de 400 empleos en un entorno económico complicado.
Por su parte, el teniente de alcalde y responsable de urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Ramón García Bragado, destacó la importancia de que grandes marcas turísticas apuesten por la ciudad. García Bragado consideró que en el pasado ha habido un desequilibrio entre la presencia de grandes cadenas hoteleras y la importancia creciente de Barcelona en el sector turístico.
Inversión de 260 millones
Diseñado por Ricardo Bofill, el W Barcelona ha supuesto una inversión total de de 260 millones. El proyecto ha suscitado la oposición de grupos ecologistas que ha denunciado el impacto visual del hotel, que se ha construido en terrenos ganados al mar.
El edificio que alberga el hotel está participado a partes iguales por FCC, OHL, Comsa y BCN Godia. Los restaurantes y el beach club se gestionarán de forma independiente al hotel.
Tres días de inauguración
El W Barcelona ha planificado tres jornadas de inauguración de sus instalaciones. El hotel se ideó en los años noventa con la ambición de alcanzar 160 metros de altura.
Sin embargo, el Ayuntamiento recortó el edificio hasta los 98 metros y los 26 pisos. También obligaron a retirar el proyecto de dentro del mar unos 20 metros. Ahora, el edificio de Ricardo Bofill se ha convertido en un icono más de la arquitectura de Barcelona, junto a otros como la Torre Agbar y la remodelación del futuro campo del Barça.





























