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“En 2011 deberían aumentar las tarifas del transporte aéreo”
{sidebar id=1} Buenos Aires, (cronista.com).- La aerolínea de bandera cumplió sesenta años que se dividen en dos períodos: antes y después de 1990, cuando tras cuarenta años de vida fue privatizada y quedó en manos de la firma española Iberia. Los últimos veinte años dejan en el imaginario colectivo un reflejo poco feliz de la compañía: impuntualidad, conflictos gremiales, descapitalización, desastrosa gestión privada y pérdidas millonarias para el Estado. Todo lo que la nueva gestión dice que quiere revertir.
Al frente de lo que hoy parece una quimera está Mariano Recalde, hijo del diputado nacional y abogado asesor de la CGT, Héctor Recalde, que capitanea la empresa desde hace un año y medio y es optimista: “en 2012 la empresa va a tener un balance positivo”, insiste ante las preguntas de El Cronista.
–¿Cuánto pierde Aerolíneas Argentinas hoy?
–No se pierde un peso. El Estado Nacional invierte todos los meses el dinero suficiente para que no haya pérdidas.
–Pero eso cuesta plata...
–Es como decir que se pierde plata en combustibles. Es parte del gasto para tener una recuperación. El Estado recupera todos los meses mucho más de lo que invierte en Aerolíneas, por Aerolíneas. Por eso yo no hablo de pérdidas. Gana en términos económicos y sociales, porque el país necesita tener una aerolínea que piense primero en la conectividad más que en rentabilidad. En el país, Aerolíneas vuela a 33 ciudades, de las cuales 20 sólo reciben vuelos de la empresa porque son inviables en términos de rentabilidad.
–¿Y qué pide a cambio de volar esas rutas?
–Tratamos de que no se meta nadie más a competir en las rutas donde hay pasajeros. Pero es una política que decide la Secretaría de Transporte, que por supuesto tiene un criterio similar al nuestro.
–¿Si las privadas sólo hacen rutas rentables, es posible competir?
–Es muy difícil.
–Pero ustedes son el Estado...
–Nosotros tenemos otras ventajas: que los argentinos saben que Aerolíneas es un servicio público y nuestra marca tiene un valor que está por encima que cualquier privada. Ahora estamos teniendo un servicio que, con los nuevos aviones, está a la par, y a veces es mejor que el de otras aerolíneas.
–¿Y esto alcanza para lograr ser rentables?
–Este año y el pasado, la empresa tuvo un renglón en el Presupuesto Nacional: este año recibió $ 1.600 millones que se destinaron a cubrir el déficit operativo, a la inversión y al pago de deuda. En 2008, el último año de gestión privada, Aerolíneas perdió u$s 942 millones; en 2009 fueron u$s 540 millones. En 2010 planeamos perder u$s 440 millones y en 2011, con 20 aviones Embraer nuevos incorporados, planeamos perder entre u$s 100 y u$s 200 millones, y tener superávit en 2012.
–¿Para eso necesitan un aumento de tarifas?
–Con estas tarifas podemos llegar. Si hubiera un aumento, llegaríamos más rápido.
–¿Va a haber subas en 2011?
–Debería haber. Además, no es sólo un reclamo nuestro sino también del transporte terrestre. Hay muchos destinos a los que es más económico llegar en avión que en micro. Pero las tarifas se definen en la Secretaría de Transporte.
–¿Y cuál es la estrategia para lograr ese resultado?
–El eje central de la recuperación pasa por la renovación de toda la flota de aviones. De contar con una flota reducida, heterogénea y vieja que consume mucho combustible, principal gasto de la compañía; que consume muchos repuestos, que es el tercer gasto de la compañía; renovar la flota nos va a permitir eficientizar los gastos, dar un mejor servicio, volar más horas. Entre combustibles, salarios y mantenimiento se va el 80% del costo.
–¿Piensan en ofrecer nuevas rutas de cabotaje?
–Tenemos pensadas muchas rutas nuevas en cabotaje y queremos seguir implementado corredores federales, como el que une cuatro provincias sin pasar por Buenos Aires. La idea es ampliar esos corredores.
–¿Qué va a pasar con los gremios?
–No sé.
–¿Le complican la vida?
–El hecho de que haya seis gremios en vez de uno complica un poco más o hace más amplio el tiempo que uno tiene que dedicar a solucionar los problemas. Pero desde que el Estado se hizo cargo de la compañía, salvo algún conflicto particular, todos los gremios apoyaron el rumbo que está tomando la compañía.
–¿Cómo ve el futuro de la empresa después de las elecciones presidenciales de 2011?
–Descarto que este Gobierno va a continuar después de 2011, y por lo tanto, la continuidad de Aerolíneas está asegurada.
–¿Si pierde el Gobierno, usted
se va?
–Por supuesto. Pero estoy convencido de que no pierde.





